Reporte Museo del Telgrafo

 Museo del Telégrafo

Antiguamente el palacio de comunicaciones y sede de la secretaria de Comunicaciones y Obras Publicas actualmente es el Museo del telégrafo con el que hoy en día podemos comprender el gran crecimiento he importancia que tuvo el telégrafo en Mexico y el mundo como un método de comunicación que era jamás antes visto.


A pesar de ser un museo aparentemente pequeño podemos aprender de todo el recorrido que tuvo el telégrafo en Mexico y el mundo, al visitarlo pasamos por la primera transmisión del mundo y la primera en mexico, podemos ver la importancia que tuvo en momentos de la historia como la revolución mexicana o la segunda guerra mundial, pasando por etapas de crecimiento o declive y finalmente después de varias actualizaciones, la vemos sustituida por nuevas alternativas para comunicarse de la época, Sin embargo es claro el papel vital que la telegrafía tuvo para extendía de las nuevas tecnologías como la comunicación satelital.

La historia del telégrafo de Mexico


El telégrafo fue traído a Mexico por juan de la Granja, politico, periodista y diplomático que después de haber vivido en Nueva York durante 20 años retornaría a Mexico en 1847 siendo elegido como diputado por Jalisco y reelegido por Veracruz. Así que apoyándose de un estrecho equipo de colaboradores y sus vínculos politicos, le fue posible favorecer el desarrollo del telégrafo.

En el porfiriano de 1892 a 1902 se iniciaría la época de mayor desarrollo y crecimiento en Mexico, una de las principales muestras además de las líneas de ferrocarriles fue el crecimiento esplendor de la red telegráfica Nacional bajo la administración del General Francisco Z. Mena.

Durante su administración se establecen servicios como el giro telegráfico, la contestación pagada por el destinatario, el aviso a la prensa, los buzones telegráficos, la tarjeta- telegrama, el servicio de cotizaciones mercantiles, los avisos sobre movimiento marítimo y servicio meteorológico y la ampliación del horario a 24 horas de operación en las principales oficinas telegráficas. Al mismo tiempo se efectúa una intensa labor de capacitación de técnicos y funcionarios.

A finales de este periodo se inicia la construcción del Palacio de Comunicaciones, para servir de sede a la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas.

En 1896 México ingresa a la Unión Telegráfica Internacional y un año después se amplía la concesión a la Mexican Telegraph Company para construir y operar el servicio regular internacional.


La importancia del Telégrafo en la Revolución


La Revolución de 1910 demostró el valor de las telecomunicaciones en el clima de guerra dominante. Las grandes decisiones políticas y militares del periodo no son imaginables sin la presencia de un telegrafista al lado de cada general. 

Los telegrafistas en campaña ponían en riesgo sus vidas cuando trepaban con sus magentas a cualquier poste del camino, para transmitir mensajes al otro lado de la línea. A través del telégrafo se transmitían órdenes de ataque o retirada, partes militares, planes y acuerdos y, en algunos casos, las victorias fueron consecuencia de su uso estratégico.


Durante la primera fase de la Revolución armada, la constante destrucción de las líneas alcanzó proporciones cercanas a la devastación de la red. Para tratar de impedirlo, Madero promovió en 1912 la publicación de un artículo en el diario El Imparcial, para hacer creer que se usaría extensamente la radiotelegrafía como sustituto del telégrafo eléctrico. Sin embargo, aunque la primera estación radiotelegráfica se había instalado en Santa Rosalía, Baja California, en 1904, el conflicto armado impidió su desarrollo.

Desde el asesinato del Presidente Madero en 1913 hasta el triunfo del ejército constitucionalista, la red telegráfica siguió sufriendo daños, aunque en menor escala. En 1917, tras el asesinato de Zapata y la retirada de Villa al norte del país, el clima de turbulencia revolucionaria se aplaca, consolidándose el poder de Carranza como presidente.

En 1928 se instalan en México las primeras teleimpresoras Siemens y en 1929 da inicio el servicio público de radiotelegrafía con Europa. En este periodo se asiste al rápido desarrollo del teléfono, que termina con el monopolio del telégrafo en las telecomunicaciones del país. Se crean los servicios de larga distancia y aparecen la telefonía inalámbrica, la radiodifusión.

El ocaso del telégrafo

En la década de los años 50, las nuevas tecnologías modificaron radicalmente el perfil de la telegrafía y la telefonía. Las antiguas líneas de cables empezaron a ser sustituidas por cables coaxiales y enlaces por microondas y más tarde por satélites y líneas de fibra óptica. Estos nuevos medios de transmisión se desarrollaron a la par que los transistores y circuitos integrados y otros avances de la tecnología electrónica, que redujeron las dimensiones de los equipos, abatieron los costos de operación e incrementaron de manera notable su eficiencia.

El surgimiento de la computación en los años 60, inició la tendencia de la digitalización total de las telecomunicaciones. El telégrafo facsímil, perfeccionado en la década de 1930 e introducido en México a principio de los años 40, permitió el envió de fotografías e información gráfica por líneas telegráficas y telefónicas, mediante sistemas de transmisión analógica. Pero en 1980, estos facsímiles fueron reemplazados por los fax digitales, que poco a poco sustituyeron también al telégrafo morse, al teletipo y al telex.

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